MusicPlaylistRingtones
Create a playlist at MixPod.com


jueves, 14 de enero de 2010

Entre la Oscuridad y el Caos Parte 1


En plena noche una extraña sombra deambulaba por los pasillos de la prestigiosa escuela de asesinos, conocida como La lágrima Oscura, en el ambiente no se detectaba ningún tipo de sonido, la figura abrió una puerta y entró en la habitación.

Syxel dormía plácidamente sin sospechar lo que le esperaba, si hubiera sabido lo que estaba a punto de ocurrirle le hubiera sido imposible conciliar el sueño. El asesino despertó y quedo petrificado ante la imagen que se alzaba frente a él. Únicamente una túnica negra en la que era imposible divisar rostro alguno. Syxel miró al suelo y pudo contemplar como la túnica acababa a escasos centímetros del suelo, del final de esta no surgían pies, el ser se encontraba como... levitando.

-Tú has sido elegido... - una voz ronca y severa inundó la habitación helando el corazón del joven elfo oscuro, pues ese sonido no pertenecía a este mundo.

-Tú servirás al propósito de mi señor... - pronunció nuevamente la figura, y acto seguido desapareció.

El joven asesino sintió como si su pecho se helara y se despojó de la camisa. De su cuello colgaba un medallón con un extraño grabado. Syxel no comprendía de donde había salido ese artefacto y mucho menos el motivo de su helado tacto. Intentó retomar el sueño pero le fue imposible.

Llegó temprano al entrenamiento del día siguiente, no había conseguido volver a dormir después de la aparición de aquel ser la noche anterior. El amuleto, que aún llevaba al cuello, había perdido ese tacto frío, pero el asesino no paraba de hacerse preguntas.

Un individuo llegó a la sala y todos los presentes se arrodillaron, era Lutromin, el maestro de la escuela. Con voz severa ordenó a Taff que se situara en el centro de la sala. Era un asesino experimentado que Lutromin había traído para que sus chicos pudieran entrenar contra un oponente de verdad.

-Mmm... Atruz, tu serás el primero.

Atruz era el mejor alumno de la escuela. A pesar de su juventud, ya había participado en varias misiones encomendadas por el mismísimo Malekith. Con un aire de superioridad, se situó frente a Taff y se dispuso a comenzar. Atruz lanzó una daga al asesino pero este la paró con la mano izquierda, mientras con la derecha hacía lo propio contra su rival. Atruz alcanzó a esquivarla pero mientras lo hacía Taff cargó contra él a una velocidad increíble. Antes de que el aprendiz de asesino pudiera reaccionar Taff ya le había proporcionado un fuerte golpe en el estomago dejándole de rodillas en el piso. Sacó otra daga y se dispuso a acabar con la vida de su rival derrotado.

-Detente - le interrumpió Lutromin - estás aquí para entrenar, no para asesinar a mis alumnos. Llevaos a Atruz, Syxel, te toca a ti.

Los presentes comenzaron a reír, ya que Syxel no es que fuera uno de los mejores alumnos.

-¡Silencio! - ordenó el maestro y todos se callaron - Syxel, te he dado una orden.

-Sí mi señor - el asesino se situó frente a Taff, aunque algo inseguro.

-Que comience el duelo

Taff sacó una daga que llevaba oculta y se arrojó contra el joven. Syxel apenas tuvo tiempo de apartarse, pero aún así la daga alcanzó a rozarle el hombro. En cuanto el filo del arma entró en contacto con el hombro, el medallón comenzó a enfriarse de nuevo, lo que provoco que el corazón del joven asesino comenzase a ir más deprisa, algo que extrañó a Syxel. Taff se dio cuenta de la distracción de su oponente e intentó aprovecharla lanzando un nuevo ataque contra el rostro del joven, pero el cuerpo de este reaccionó solo, esquivando el golpe con una majestuosidad que extrañó a todos los presentes, incluido el maestro Lutromin. El cuerpo de Syxel comenzó a moverse por sí mismo, esquivando con facilidad los ataques de su oponente, Taff comenzó a inquietarse por no ser capaz de acertar al asesino.

-Maldito enclenque, ¿es que solo sabes huir?

Syxel dejó escapar una ligera sonrisa, demostrando una firmeza impropia en el. Taff se lanzó en una arremetida desesperada, pero esto le dejó indefenso por unos instantes, momento que Syxel aprovechó para propinar un golpe en el pecho de su contrincante, algo extraño sucedió, en cuanto Syxel dio el golpe el medallón alcanzó un tacto gélido, y la fuerza del asesino se vio incrementada de tal forma que Taff salió disparado varios metros hacia atrás dándose un golpe contra la pared y cayendo al suelo inconsciente con varias costillas rotas.

El resto de asesinos felicitaron a su compañero, pero el maestro estaba desconcertado.

-Syxel, acompáñame.

-Sí, maestro.






mforos.com a syxel XD

No hay comentarios:

Publicar un comentario